Mapas históricos de Japón del ICC
Al hilo del estupendo post del blog Hiroburo sobre mapas históricos japoneses de cartógrafos occidentales, se me ha ocurrido consultar la cartoteca digital del Institut Cartogràfic de Catalunya y me he llevado una agradabilísima sorpresa: once entradas dedicadas a Japón y varios mapas de Asia en los que también figura. Comento a continuación los que me han parecido más interesantes.1750, Guillaume Dheulland: Plano de la ciudad y del puerto de Nagasaki.
Fundada por los primeros portugueses que llegaron a Japón, Nagasaki se convirtió en el primer foco de influencia de Europa en Japón. Durante el férreo shogunato Tokugawa, se considera el único puerto abierto del Japón unificado y fue históricamente el puerto más importante del país. A él llegaron los marineros portugueses que llevaron el pão de Castela, el bizcocho castellano, que se convertiría en el dulce por excelencia de Nagasaki y uno de los más famosos de Japón, el kasutera (カステラ). Este grabado del célebre Guillaume Dheulland se realizó en pleno shogunato Tokugawa y, a ojos de alguien acostumbrado a los mapas, planos y grabados europeos, resulta extraño comprobar la ausencia de un sistema de murallas a pesar de las numerosas plazas de defensa. Atención también a la transcripción de 長崎, Nangasaki, con esa ene velar.

Fuente: Institut Cartogràfic de Catalunya
1748, Guillaume Dheulland y Jean-Jacques Nicolas Bellin: Plano de la ciudad de Meaco.
En 1868, la capital de Japón se trasladó a la ciudad portuaria de Edo, que pasaría a denominarse "la capital del Este", Tokio (東京). Sin embargo, la capital histórica de Japón es Kyoto, por eso se llama así desde el s.XI (京都, "la ciudad capital"). Durante los 700 años en los que poseyó dicho título recibió distintas denominaciones, todas ellas haciendo alusión a su importancia por encima del resto de las ciudades japonesas. Una de ellas, Miyako (都, "la capital") fue el primer topónimo que usaron los europeos para crear el primer exónimo histórico por adaptación fonética: Meaco. Precisamente en este grabado datado durante el shogunato Tokugawa podemos apreciar la distribución urbanística regular propia de una ciudad de su importancia, a diferencia de los caóticos trazados urbanos nipones. Resulta curioso que uno de los pocos puntos de referencia que aparecen descritos sea el Temple de Daibods el cual deduzco que, por fonética, se trata del templo de Hōkō (方広寺) que en su día albergó un daibutsu (大仏), es decir, una estatua gigante de Buda.

Fuente: Institut Cartogràfic de Catalunya
1800, anónimo: Miyako.
Bonito grabado de una vista de Kyoto (denominada Miyako), en el fondo del valle de Yamashiro, fechado en el s.XIX.

Fuente: Institut Cartogràfic de Catalunya
1613, Jacodo Hondio: Asiae Nova Descriptio.
Impresionante mapa de Asia de principios del s.XVII. En lo que respecta a Japón (ver detalle inferior), está fechado en apenas 70 años después de la llegada documentada de los primeros europeos al país. Como se ve a simple vista, el trazado de la isla de Honshu apenas está definido y ni siquiera se distingue Hokkaido, conocida por aquel entonces como Yeso.

Fuente: Institut Cartogràfic de Catalunya


Quién le iba a decir a Léon Theremin cuando patentó en 1928 un instrumento que pasaría a la historia con su apellido o a Robert Moog cuando desarrolló su primer sintetizador en los años 60, que la electrónica aplicada a la música llegaría hasta donde ha llegado. Si los 70 y principios de los 80 fue la era de los sintetizadores analógicos, y los 80 y 90 la de los digitales, parecía que pocos avances más iban a romper en el mundo de la electrónica musical.


Pero vayamos al punto clave, la primera toma de contacto del espectador con la película o serie de televisión: el título. Sin pretender caer en el victimismo, no se puede negar la cantidad de varapalos que recaen sobre los traductores cuando la adaptación de un título genera polémica. De entrada, nosotros quedamos exentos de toda responsabilidad, puesto que es la compañía editora de vídeo la que toma esta decisión respondiendo normalmente a criterios de "comercialidad". Del mismo modo que, de unos años a esta parte, se han ideo dejando algunos títulos de películas sin traducir en pro de la comercialidad (y los protectores de la lengua han puesto el grito en el cielo), ese mismo criterio es el que se emplea en todo momento para poner un título en castellano a una película extranjera. Ha habido a lo largo de la breve historia del cine infinidad de títulos traducidos polémicos, cuyo demérito se ha achacado al traductor sin ningún tipo de contemplaciones. La realidad, insisto, es muy distinta: nosotros sólo proponemos, pero son otros los que disponen. Cabe señalar que, en ocasiones, algunas películas o series de televisión llegan con determinadas exigencias de la productora original, llegando a prohibir la traducción del título o marcando una traducción concreta.
El último caso con el que me he encontrado ha sido con el de la película
Hace unas semanas comenté el extraño caso de las hermanas gemelas valenciano-japonesas
Cuando esta tarde he comprado una bolsa de
Pero, ¿con quién guarda parentela el simpático Pepo? Ni más ni menos que con 